Salud Running Interés gral.

“Rodilla del corredor”. Cuarta parte: Importancia de la movilidad del tobillo

El tobillo es la articulación que une la pierna al pie, siendo un eslabón fundamental para el movimiento de toda la extremidad inferior. Los corredores que presentan limitaciones en la movilidad del tobillo tienen mayor riesgo de experimentar dolor de rodilla. En esta nota mostraré un simple método para medir la movilidad de esta importante articulación.

El tobillo es una de las grandes articulaciones del miembro inferior, junto con la cadera y la rodilla. La articulación del tobillo se forma por la unión de los dos huesos de la pierna, la tibia y el peroné, y el primer hueso del pie, que se denomina astrágalo. Si uno despega el pie del piso podrá moverlo en muchas direcciones, e incluso hacer círculos enteros, lo cual pone en evidencia los diferentes movimientos que el tobillo puede realizar. Sin embargo, cuando el pie está apoyado en el piso la movilidad del tobillo es más difícil de apreciar, debido a que el resto de la extremidad se mueve sobre él. Esto es lo que ocurre cuando caminamos o corremos: el pie constituye la base firme, y el peso del cuerpo actúa a lo largo de toda la pierna.

Cuando el pie se encuentra apoyado durante la carrera, todas las articulaciones del miembro inferior deben realizar movimientos para hacer que la fuerza del peso sea amortiguada y se disipe, aliviando la carga que los reciben músculos, tendones, ligamentos y cartílagos. En el tobillo, el movimiento más importante para cumplir con dicho objetivo es la flexión dorsal o dorsiflexión. El mismo ocurre cuando toda vez que el dorso del pie se acerca a la parte de adelante de la pierna. El movimiento de dorsiflexión puede ser realizado con el pie fuera del piso, o como se explicó en una nota anterior, en cadena abierta. Sin embargo, cuando caminamos y corremos el movimiento ocurre en cadena cerrada, es decir, con la planta del pie sobre el piso y la pierna moviéndose hacia adelante. Este último es el movimiento que todo corredor necesita tener libre para evitar lesiones no sólo en la rodilla, sino también en otras regiones de sus piernas.

 

Una vez reconocido el movimiento, lo siguiente para el corredor es conocer si sus tobillos tienen diferencias en la movilidad. Una forma simple de medir la movilidad del tobillo es el test de la estocada, el cual requiere solamente una pared y una cinta métrica.

  1. Colocar una cinta métrica, preferentemente rígida, estirada frente a la pared, de manera que el cero contacte la pared justo en el ángulo con el piso.
  2. Pararse descalzo/a de frente a la pared, con el pie que se va a medir cerca de la pared y el otro por detrás del cuerpo. El pie de adelante debe apoyar sobre la cinta métrica a 10 cm de la pared, de manera que el dedo gordo y el talón queden en línea sobre la cinta.
  3. Apoyando las manos en la pared para mantener el equilibrio, acercar la rodilla del pie a medir a la pared haciendo una estocada, cuidando de no despegar el talón. A medida que la rodilla avanza, se percibirá cómo el tobillo se mueve en dorsiflexión.
  4. Si la rodilla apoya firmemente contra la pared, y se percibe que el tobillo aún puede moverse más, se debe alejar el pie de la pared unos centímetros. Si, contrariamente, la rodilla no llega a tocar la pared sin despegar el talón, debe acercar levemente el pie a la pared.
  5. La posición final a conseguir es la máxima distancia entre la pared y el dedo gordo, en la cual es posible tocar suavemente la pared con la rodilla sin despegar el talón.
  6. Repetir el procedimiento del otro lado para comparar la movilidad de ambos tobillos.

 

Por lo tanto, la movilidad del tobillo con esta medición se registra en centímetros. No es posible decir qué cantidad de centímetros se considera “normal”, pero en base a algunos estudios científicos podemos estimar que una distancia de 7 a 12 cm se encuentra dentro de los parámetros de movilidad completa de tobillo.

En caso de que un tobillo logre una distancia menor que el otro, se dice que existe una “limitación de la movilidad de dorsiflexión”. Esto puede ocurrir por muchos factores, siendo uno de ellos el haber sufrido esguinces de tobillo u otra lesión en el pasado. Cualquier diferencia de movilidad entre ambos tobillos merece ser tratada si se quiere prevenir lesiones y gozar de un buen rendimiento deportivo.

Como siempre, espero haber aportado información relevante para los seguidores de Kabrerix y estoy a su disposición para cualquier consulta. ¡Saludos a todos hasta la próxima nota!

Imagen de usuario | Diego Bordachar

SOBRE EL AUTOR

Diego Bordachar


Sponsors

Kabrerix está sponsoreado por las siguientes marcas: